PROCEDIMIENTO ADECUADO DE COLOCACION DE SONDA VESICAL EN EL ADULTO MASCULINO
INTRODUCCION
El sondeo vesical es uno de los procedimientos
médicos más utilizados en el ámbito hospitalario, consistente en la
introducción de un tubo flexible a través de la uretra hacia la vejiga con
fines ya sea para drenar su contenido o su irrigación.
La sonda Foley es el más común en la práctica,
diseñada por Frederick Eugene Basil Foley en 1934. Esta tarea pareciera ser
fácil; sin embargo, pueden surgir dificultades en su ejecución y, por lo tanto,
complicaciones graves. La importancia de la correcta ejecución de este
procedimiento radica en que permitirá tener un parámetro de gran valor, la
diuresis por hora, la que, junto con otros datos clínicos y de laboratorio,
ayudará a conocer el funcionamiento renal y el estado hemodinámico del
paciente. El catéter cumple con fines tanto diagnósticos como
terapéuticos.
Un dato muy importante es que deberá limitarse el
uso de la cateterización a las situaciones clínicas en que los beneficios
superan a los riesgos.
Los objetivos fundamentales de la colocación de una
sonda vesical son proveer un continuo drenaje vesical, mantener la continuidad
anatómica de la uretra y servir como método diagnóstico y terapéutico.
Como se ha mencionado anteriormente, la
cateterización vesical cumple con fines tanto diagnósticos como terapéuticos,
la obtención de orina tan estéril como sea posible para la realización de
urocultivos, para determinar si la falta absoluta de micción o una cantidad
disminuida se debe a la incapacidad de expulsar la orina por la vejiga
(retención) o a la falta de excreción renal (supresión).
Las sondas difieren en tamaño, forma, tipo de
material, número de luz y mecanismo de retención.
La sonda o catéter de Foley es la más
comúnmente utilizada para la cateterización prolongada. Es un tubo flexible que
permanece en la vejiga por medio de un balón inflado con agua estéril ubicado
en su extremo, lo que impide que se deslice hacia afuera; el catéter puede ser
insertado a través de la uretra o de una incisión en la pared abdominal baja.
El catéter de Foley más común tiene dos canales interiores: uno para drenar la
orina y otro para inflar el balón de suspensión. Este tipo de sonda se
encuentra disponible en los tamaños de 8 a 30 Fr, y la capacidad del balón
oscila entre 5 y 30 ml; el balón más pequeño se emplea para retención, mientras
que el más grande se usa para hemostasia posoperatoria. La longitud del catéter
se estandarizó en tres medidas: para hombres, para mujeres y pediátricos. La
longitud mínima de un catéter para hombre es de 38 cm, y para mujer de 22 cm.
La sonda Nelaton es un catéter flexible,
de uso a corto plazo para el drenaje de orina de la vejiga. A diferencia de la
sonda de Foley, no tiene balón en su extremo y, por tanto, no puede permanecer
insertado en la vejiga. Se caracteriza por ser de látex de 35 - 40 cm de
longitud y con un calibre que varía de 4 a 18 Fr. Presenta un orificio proximal
en forma de cono, único, sin tapón y otro orificio apical y lateral presentando
distalmente.
Enfocándonos en el paciente masculino En
el varón, por lo general es más fácilmente localizable el orificio externo de
la uretra que en la mujer. Pero, sin embargo, la cateterización implica un
mayor riesgo. La uretra masculina consta de 3 porciones: la prostática, la
membranosa de característica débil y delgada, y la porción esponjosa, que es
más resistente y dilatable. La uretra, de aproximadamente 20 cm de longitud, no
es uniforme en diámetro ni en dirección, por lo cual se deberá tomar el pene y
colocarlo suavemente en ángulo recto con respecto al cuerpo, e introducir el
catéter debidamente lubricado; con esto, solamente se tendrá que pasar una
curva en la uretra membranosa para llegar a la vejiga, y no una “s”, si es que
el pene se mantiene en situación anatómica. Se debe introducir el catéter unos
24 cm, aproximadamente; en la clínica se acostumbra introducirlo hasta la
empuñadura, teniendo así seguridad de que no se insuflará el balón dentro de la
uretra. La orina comenzará a fluir al estar la punta del catéter en la uretra
membranosa, y deberá hacerse pasar unos 3 a 4 cm más para así llegar a la
vejiga.
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Nombre del Procedimiento |
SONDAJE VESICAL |
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Concepto |
Es una técnica invasiva que consiste en la introducción de una sonda hasta la vejiga a través del meato uretral, con el fin de establecer una vía de drenaje, temporal, permanente o intermitente, desde la vejiga al exterior con fines diagnósticos y/o terapéuticos. |
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Material o equipo |
• Guantes no estériles, Sonda Foley N 14 o 16 de 2 vías, Bolsa colectora de orina, Pares de Guantes estériles, Solución para irrigación, Gasas (estériles y no estériles), Solución antiséptica, Jeringa de 5 y 10 ml, cubrebocas, Campos sencillos estériles, Cinta adhesiva/micropore, Jalea lubricante, 1 pinza Forester (anillos), pañal clínico, tijeras de botón. |
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TECNICA CORRECTA |
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Descripción del procedimiento |
Fundamentación |
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1. Identificar al paciente. |
Es de suma importancia identificar al paciente ya que la identificación inadecuada de los usuarios de un centro hospitalario es una causa importante de los problemas y complicaciones asociadas a errores asistenciales. |
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2. Preparar equipo y material |
La preparación del material necesario permite disminuir los tiempos de atención al paciente y desarrollar un procedimiento más efectivo y organizado. |
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3. Realizar lavado de manos. |
El lavado de manos es la medida básica más importante, para prevenir infecciones, debiendo ser realizado eficazmente por todos los integrantes del equipo de salud, que deben incorporar este procedimiento a su rutina de trabajo. |
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4. Colocarse el cubrebocas. |
Funcionan como medidas de protección estándar. (En algunos hospitales también se usa bata para protección). |
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5. Explicar a la paciente sobre el procedimiento que se le va a realizar. Asegurando su privacidad. |
La explicación del proceso para el cateterismo vesical disminuye el estrés del paciente y aumenta la confianza y comunicación profesional-paciente. |
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6. Percutir y palpar la vejiga para valorar la distensión vesical. |
La valoración de la distención vesical determinará algunas decisiones durante la colocación de la sonda y el tipo de sondaje. |
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7. Proporcionar apoyo psicológico al paciente, mencionarle que el relajar los esfínteres urinarios favorece la introducción de la sonda, siendo ésta menos doloroso. |
La explicación del proceso para el cateterismo vesical disminuye el estrés del paciente y aumenta la confianza y comunicación profesional-paciente.
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8. Colocar al paciente en posición dorsal en el caso de los hombres. Se deben cubrir las piernas del paciente dejando descubierto únicamente la región perineal (con la misma sábana del paciente). |
Esta posición permite mayor visibilidad y menor riesgo de contaminación de la sonda al insertarla. |
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9. Para evitar que pueda mojarse la ropa de cama, se hará un reacomodo del hule clínico y de la sábana clínica o bien colocar un protector de cama. |
Las maniobras para disminuir la humedad reducen el riesgo de deterioro de la integridad cutánea y de infección. |
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10. Preparar el equipo respetando las reglas básicas de asepsia y calzarse los guantes estériles, y colocar campos estériles. |
El campo cerrado se coloca para disponer el material y así facilitar su manejo durante la técnica y el campo hendido se coloca en la región perineal. |
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11. Realizar la asepsia perineal mediante las técnicas de asepsia; del centro a la periferia o de lo limpio a lo sucio. |
Esta maniobra evitará que la sonda vesical arrastre bacterias patógenas de la piel al interior de la vejiga.
La mano no dominante se considera no estéril, por lo tanto, con la mano dominante inspeccionar las condiciones del meato, observar si existe inflamación, algún flujo, etc. |
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12. Localizar el orificio uretral e introducir la punta de la sonda previamente lubricada, en forma suave y lenta hasta que fluya la orina. |
Preferentemente utilizar otro par de guantes estériles para introducir la sonda, o en su defecto mantener la mano diestra con el guante estéril. Si existe resistencia en la penetración de la sonda, no se debe forzar la introducción. |
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13. Para inflar el balón, se debe insertar la jeringa ya preparada con los 5 a 10 ml de solución inyectable en la vía de la sonda correspondiente. |
Esta medida evita que el globo se infle dentro de la uretra, donde podría ocasionar lesiones. |
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14. Una vez que el balón está inflado, se debe tirar suavemente de la sonda hasta notar resistencia, con el propósito de comprobar que el balón está bien inflado y la sonda está anclada a la vejiga. |
Se recomienda desinflar ligeramente el balón para evitar que ejerza una presión excesiva sobre el cuello de la vejiga. |
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15. Iniciar el drenaje, conectando la salida de la sonda al tubo de entrada del equipo. |
Como la orina fluye por gravedad, es necesario colocar el equipo por debajo del nivel de la vejiga del paciente, pero no debe colocarse sobre el piso, para evitar que el dispositivo para el vaciado se contamine. |
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16. Fijar la sonda. En pacientes masculinos, colocarla en la cara anterior del muslo. |
La fijación de la sonda corresponde a las diferencias anatómicas en la uretra del paciente respecto al sexo. |
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17. Registra la colocación de la sonda en la Hoja de registros clínicos de enfermería. |
Permite evaluar a lo largo del tiempo el objetivo de la colocación, al igual que llevar un control de líquidos si está indicado y es el respaldo legal del personal de salud. |
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FICHA BIBLIOGRÁFICA |
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• Blanca Vial Larraín, Ingrid Soto Pino, Marta Figueroa Ramírez (2017). Procedimientos de Enfermería Medicoquirúrgica, Chile, Editorial Mediterráneo, Segunda Edición, pp. 153-158 y 409-423. • Pérez de la Plaza, E. y Fernández Espinosa, A. (2017). Técnicas Básicas de Enfermería. Ciclo Formativo. Grado Medio. España. Mc Graw-Hill/ Interamericana. • Mendoza, G. (2016). Manual de procedimientos clínicos. Archivo UNAM. México. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. |
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CONCLUSIÓN
El cateterismo uretral, como acto de enfermería debe
incluir una actitud responsable, quien lo hace debe ser la persona idónea, con
el debido rigor técnico- científico, un acto enmarcado en los principios éticos
de autonomía y de respeto por la integridad de las personas, asegurando la
superación del hacer por el saber-hacer; las intervenciones de enfermería deben
estar dirigidas a evitar la infección urinaria, ya que es un procedimiento que
se aplica con mucha frecuencia en los pacientes ingresados a los hospitales lo
cual se puede utilizar con fines profilácticos para diagnósticos, control y
paliativos.
Es indispensable evitar negligencias en el procedimiento así
mismo podemos llenar de confianza y comodidad al paciente, debido a la alta
incidencia de infecciones a la sonda vesical el conocimiento y la practica debe
ser una prioridad.


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